Derramas el rojo...
Vuelves la piel corazón
A mis mejillas de algodón
Cuando cantas una canción
La necesidad de sentirte
Creo el alma vagante
Que en las noches del puerto
Se torna inquietante
Se pasea entre la luces
Conversa con la luna
La lejanía su enemiga
La mira con duda
No dudes de mí
Ni de mi aroma alelí
Ciega he quedado
Con los labios entrecerrados
Busco el sabor de tu boca
Placido sueño nocturno
Que me vuelve princesa
En tan solo un segundo
Gitana de las ventanas
De cabellera estrellada...
Clama entre almohadas
Que la visite tu alma
A ti poeta escondido
Una imagen que se dibuja
Entre peces y coralcillos
Y encaja en mi mirada
De faroles abandonados
Perdida y apagada
Por el amor, bandido descarado
La vida se acelera
Ahora es como libélula
Podrás llegar al puerto
Guías las sirenas
Aquí te aguarda y espera
Tu gitanita bella
Siente a su aedo
Aquel que el día
Convierte en noche
Melodías en silencio
Y su corazón ha abierto
Ha creado allí su palacio
Con alhajas y cortinas
Recorrido su cuerpo
Por la sangre
Dándole vida
Esta morada podrá ser eterna
Solo si tú quieres
Porque la gitana
Te llevara por siempre
Rociado sobre sus pieles.
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