Ni la inconsciencia misma de los sueños nocturnos,
me han logrado hacer olvidar,
despojar de la maleta colmada de mi mente,
los minutos congelados,
que guarda el reloj quebrado,
que se aloja en la soledad
junto a la imagen oscura de mis puños cerrados
de su mirada de dagas,
y de sus nudos hirientes...
Vi como la espina se clavaba,
cada vez más en lo profundo,
de la llaga aún sangrante,
de besos malditos
de abrazos quemantes
Ya ni la vida, ni la despedida,
traerán a suave caricia, de una mirada
la alegría de los amantes
que bajo la llena luna, se besan incesantes
ya ha dejado, guardado en un rincón
de la caja magnánima de su voz
el canto sollozado
de un te amo lastimoso,
que apenas oye,
rehuye con frías e inconsecuentes palabras
cree, que escondido bajo el manto de la indiferencia absoluta
dará a mis ojos, la energía de reír
dará a mis pies, las fantasias de volar
dará a mi voz, la osadía de cantar...
Sigue bajo el roble ferreo,coraza que te proteje
que en su sombra, ya ni mi amor, ni mis caricias
podrán alcanzar...el frio corazón en que te has convertido,
más allá de mi, en tu rio, el que te ve pasar...
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